jueves, 28 de febrero de 2019

EL PRIMER INDIGENA AMERICANO MASÓN


                           
Por Iván Herrera Michel
               
Me pregunta un Masón brasileño si hubo aborígenes americanos en las Logias de las colonias del nuevo mundo.
          
En realidad, si los hubo de los que la sociedad política indiana española que siguió a la conquista llamaba de “raza” indígena con “sangre limpia”. Aunque muy pocos, en verdad.
                       
Pero solo fue durante y después del primer periodo independentista de las colonias inglesas, francesas y españolas (1780 – 1830), cuando las Logias se llenaron de descendientes de indígenas, “de sangre manchada”, pertenecientes a las “castas” de los mestizos, castizos, cuarterones, zambos, zambos prietos, apiñonados, cholos, chinos, harnizos, saltapatrás, lobos, jíbaros, albarazados, cambujos, chamizos, zambaigos, calpamulatos, tente en el aire, no te entiendo, tornatrás, coyotes, genízaros, jarochos, tresalbos …
                     
Especialmente en Latinoamérica, en donde hoy son mayoría en las Grandes Logias, con excepción de Uruguay, con el 96% de la población sin rastros de sangre indígena, y Argentina, en la que el 40% tampoco la tiene.
                   
Sin embargo, y en contra de lo que se pudiera esperar, el primer Masón totalmente indígena del nuevo mundo no fue latinoamericano, no se Inició en el continente en el que nació ni tampoco formó parte de una Logia independentista.  Nació en lo que hoy son los Estados Unidos, se Inició en Londres y luchó al servicio colonial del imperio británico.
                  
Thayendangea
por Charles Wilson
Peale - 1797
Se trató de “Thayendangea”, nacido a orillas del Río Ohio, USA, en el mes de marzo de 1743, hijo del jefe del pueblo Iroqués de los Mohawks que se autodenomina “Kaniengehaga” (Pueblo del Lugar del Pedernal).  Hoy los Mohawks habitan en Estados Unidos en las reservas de Sant Regis (Nueva York), y en Canadá en Oka, Kanesatake y Kahnawake (Quebec), y en Brantford y la Bahía de Quinte (Ontario).
                
Después de que su padre falleció en 1753, la madre de Thayendangea decidió mudarse con sus dos hijos de Ohio a Canajoharie, en el Estado de Nueva York.  Ese mismo año conoció y se casó con un Mohawk de apellido Brant, cuya familia estaba vinculada con los británicos, ya que su abuelo Sagayendwarahton (Old Smoke) fue uno de los cuatro jefes Mohawk que visitaron a la Reina Ana en Londres en 1710.  El niño y su hermana adoptaron el apellido del segundo esposo de la madre y pasaron a llamarse Joseph y Molly Brant.
               
Años después, la vieja conexión del nuevo apellido con el Imperio Británico favorecerá a Joseph Brant, permitiéndole relacionarse con el acaudalado diplomático y político inglés William Johnson, quien a la postre se convertiría en Gran Maestro Provincial de Nueva York y amante de su hermana Molly, con quien se casó a la muerte de la esposa.
                  
Con la ayuda de Johnson, Joseph Brant se convirtió en parte del ejército británico y a su lado peleó en la guerra franco británica que se libró en Norteamérica entre 1754 y 1763, estudió en la Escuela de Caridad para indios, en Lebanon, Connecticut, en donde aprendió inglés e historia europea y culminada la guerra se convirtió a la religión anglicana. 
                  
Al morir su protector, Brant atrajo al lado inglés de la guerra de independencia a los pueblos Iroqueses
Joseph Brant
por George Romney - 1776
Mohawks, Onondagas, Cayugas y Senecas con el argumento de que si ganaban los independentistas perderían sus tierras ancestrales.  También tradujo al idioma Mohawk el Libro de Oración y el Evangelio de San Marcos, Los Hechos de los Apóstoles y una breve historia de la Biblia, entre otros textos.
                             
Fue recibido en Londres en 1776 como un alto dignatario de los indios americanos.  Y estando allí, el 26 de abril de ese mismo año, se Inició en la Logia “Hiram’s Cliftonian”, que celebraba sus Tenidas en la taberna Falcon, en Princess Street, Leicester Fields, bajo la jurisdicción de la Gran Logia de Inglaterra, durante la Gran Maestría de Robert Edward Petre, 9° Baron de Petre. 
                     
La Logia “Hiram’s Cliftonian” Levantó Columnas en 1771 y las Abatió en 1782, y existe la leyenda de que el Mandil de Brant fue un obsequio personal de Jorge III, que entre 1760 y 1801 fue el tercer Rey Hannover de Gran Bretaña e Irlanda, y el primero en hablar en inglés de esa dinastía tan cercana a los Masonería de los Modernos.
                   
En la Inglaterra de finales del siglo XVIII Joseph Brant se convirtió en una verdadera atracción.  Era la encarnación viva del mito del “buen salvaje”, que para esos años comenzaba a propagar la Ilustración (John Locke, Jean-Jacques Rousseau, Joseph-Marie Loaisel de Tréogate…) y viajeros como James Cook.
                        
De regreso a América y al servicio de las tropas británicas, Brant se enfrentó a los “Padres fundadores de los Estados Unidos de América” en la guerra de independencia (1775 – 1783), en donde se distinguió por una tan exagerada crueldad con los prisioneros antes de asesinarlos, que hasta los mismos oficiales de Gran Bretaña lo acusaban de poco ajustado a los usos de la guerra.
                        

Monumento en memoria de
 Joseph Brant - Brantford (Ontario) - 1886 
No obstante, cuenta otra leyenda que luego de la rendición de las fuerzas independentistas en la batalla de Cedars en el Rio San Lorenzo, en 1776, Brant le perdonó la vida al Capitan patriota John McKinstry, miembro de la Hudson Lodge No.13 de Nueva York, después de que se identificó como Masón.  Brant y McKinstry se convirtieron en grandes amigos y en 1805 visitaron juntos la Logia Hudson No.  13, en donde se les tributo una fraternal acogida.  Hoy de sus paredes cuelga un retrato de Brant.
                            
Brant se afilió y presidió la Logia No.  11, en el pueblo Mohawk en Grand River, y posteriormente se afilió a la Barton Lodge No.10 en la ciudad de Hamilton, Ontario.
                       
El 24 de noviembre de 1807, murió en su casa en la cabecera del lago Ontario (hoy ciudad de Burlington, Ontario), a la edad de 64 años, después de una breve enfermedad.  Sus últimas palabras, dirigidas a su sobrino adoptivo John Norton, reflejan su compromiso con su pueblo: "Ten piedad de los indios pobres.  Si tienes alguna influencia con los grandes, trata de usarlos para su bien".
                    
En 1850, sus restos fueron transportados en hombros a lo largo de 55 kilómetros por jóvenes Mohawks de Grand River a una tumba en “Her Majesty's Chapel” en Brantford.
                        
Desde entonces, allí reposan los restos del H:. Thayendangea, el primer aborigen americano en ser Iniciado en una Logia Masónica.
                    
                 
                       
                               

2 comentarios:

Unknown dijo...

Muy bien.
Native American Freemasonry: Associationalism and Performance in America por Joy Porter,
Cuenta mas sobre indigenos americanos y la masoneria.

Unknown dijo...

Muy interesante como parte de la Masoneria universal. Os felicito por el aporte.