Por
Iván Herrera Michel
La
historia de las cuatro Logias tituladas "Barranquilla" es más compleja de lo que parece y es un reflejo fiel de los asvatares de la Masonería de la ciudad en el siglo XX.
Al revisar
cuidadosamente las fechas, las Cartas Constitutivas y los cambios de Obediencia,
todo indica que desde 1919 en Barranquilla han existido cuatro Logias diferentes con el
nombre de la ciudad. Una de ellas conserva la continuidad histórica desde la segunda decada de la centuria, y las otras tres fueron creadas posteriormente y retomaron el nombre y
parte de la numeración, sin heredar por ello la antigüedad ni la Carta Patente original.
LA
PRIMERA LOGIA BARRANQUILLA
Américo
Carnicelli cuenta en su “Historia de la Masonería Colombiana, 1833-1940”, tomo
II, publicada en Bogotá en 1975, que el Supremo Consejo Neogranadino promovió
en Barranquilla las Logias Astrea N.º 56, Siglo XX N.º 60, Minerva N.º 5 y
Barranquilla N.º 1. Estos Talleres constituyeron en 1919 la llamada Soberana
Gran Logia de Colombia, una Obediencia que tuvo una existencia muy breve. Carnicelli
también afirma que, después de la desaparición de aquella Gran Logia,
únicamente la Logia Barranquilla logró sostenerse, aunque “con muchos
esfuerzos” (Historia de la Masonería Colombiana, 1833-1940, tomo II, pp.
73-74).
De
todos modos, la fecha reconocida como oficial de su fundación es el
20 de enero de 1920, cuando recibió del Supremo Consejo Neogranadino su Carta Patente como Logia Barranquilla N.º 1.
El documento original se conserva y se exhibe actualmente en la sede de la Gran
Logia del Norte de Colombia, en Barranquilla.
En
agosto de 1921, después del tratado suscrito en Barranquilla el 11 de agosto de
ese año entre el Supremo Consejo Neogranadino, la Gran Logia Nacional de
Colombia con sede en Barranquilla y la Serenísima Gran Logia Nacional de
Colombia con sede en Cartagena, el Taller pasó a la jurisdicción de la Gran
Logia Nacional de Colombia. Desde entonces adoptó la numeración Barranquilla N.º
1-8, en donde el 1 correspondía a su número original bajo el Supremo Consejo y
el 8 a su lugar dentro de la Gran Logia Nacional.
Allí
trabajó durante casi setenta años y su salida se produjo como consecuencia del
cisma que vivió la Masonería colombiana en la década de 1980. En virtud de que mediante la
Resolución N.º 1 del 2 de febrero de 1990, los catorce Maestros Masones
presentes en una Tenida citada para decidir sobre el futuro de la Logia aprobaron
por unanimidad, sin abstenciones, votos en blanco ni votos negativo, el retiro
de la Logia de la Gran Logia Nacional de Colombia.
La
desvinculación se hizo efectiva el 20 de abril de 1990, cuando la Logia pasó a
sumarse al movimiento del cual surgió la Gran Logia del Norte de Colombia,
constituida formalmente cinco días después, el 25 de abril de 1990. Desde
entonces continuó trabajando como Barranquilla N.º 1-8-1, en virtud de que su
Nueva Gran Logia le otorgó el número 1 por ser la más antigua de las fundadoras.
Aquí
no hubo una desaparición ni una nueva fundación. La Logia cambió de obediencia
por decisión propia, y conservó su Carta Patente, sus miembros y su memoria institucional.
Por esa razón, la línea histórica nacida en 1920 continúa actualmente en la
Gran Logia del Norte de Colombia.
Al
cumplir ochenta años, en el año 2000, el Taller recibió el título de “Benemérita” y el 20
de enero de 2020 fue reconocida como “Centenaria” en una Tenida Extraordinaria
y Solemne celebrada ese día.
LA SEGUNDA
LOGIA BARRANQUILLA
Después
de que la Logia se retirara en 1990, la Gran Logia Nacional de
Colombia volvió a contar con un Taller denominado Barranquilla N.º 1-8 integrado
por algunos pocos miembros que se arrepintieron del retiro y algunos Masones vinculados por el Gran Maestro para completar el número de 7 Maestros.
Esta
segunda Logia es importante para entender lo que vino después, porque de ella
se separó el grupo que terminó formando una tercera Logia Barranquilla, esta
vez dentro de la Federación Colombiana de Logias Masónicas.
En
cualquier caso, esta segunda Barranquilla N.º 1-8 no era la Logia histórica de
1920 y no poseía la Carta Patente original, ni la mayoría de los miembros, ni la continuidad documental que
había pasado a la Gran Logia del Norte.
LA
TERCERA LOGIA BARRANQUILLA
Posteriormente,
un grupo de Masones de aquella segunda Logia Barranquilla N.º 1-8 decidió
desvincularse de la Gran Logia Nacional de Colombia y organizar un nuevo Taller
dentro de la Federación Colombiana de Logias Masónicas. La nueva Logia adoptó
el nombre Barranquilla N.º 1-8-8 por ser la octava en vincularse a la
Federación. Esta tercera Logia Barranquilla recibió Carta Patente de
la Federación el primero de noviembre del año 2007, el mismo día en que la Federación celebraba un año de existencia y ya
contaba con siete Logias.
En
todo caso, esta tercera Logia Barranquilla es un Taller nuevo, que tomó también el
nombre de la anterior y parte de su numeración, pero no posee continuidad
histórica institucional con la Logia fundada en 1920.
LA
CUARTA LOGIA BARRANQUILLA
Así
las cosas, mediante el Decreto N.º 031 del 5 de febrero del año 2020, la Gran
Logia Nacional de Colombia autorizó el “Levantamiento de Columnas” de una Logia
llamada nuevamente Barranquilla N.º 1-8 y le entregó una Carta Constitutiva.
El
lenguaje empleado en el decreto resulta esclarecedor. No habla de devolver la Carta
Patente de 1920, reabrir una Logia temporalmente en sueños o reconocer la
continuidad de un Taller anterior. Autoriza un “Levantamiento de Columnas” y
dispone la entrega de una Carta Constitutiva. Todo prueba, por consiguiente,
que se trató de una nueva organización formal.
El
decreto del año 2020 también permite inferir que la Logia Barranquilla creada
o reorganizada por la Gran Logia Nacional después del cisma ya no estaba
trabajando normalmente. Si hubiera permanecido activa y conservado su Carta Constitutiva,
no habría sido necesario autorizar nuevamente el levantamiento de columnas y
entregar otra Carta.
………………..
NOTA PERSONAL: Por esas vueltas que da la vida Masónica, en
diferentes etapas de la mía, y por diferentes razones y contextos, he sido distinguido como
Miembro Honorario tanto de la histórica Logia Barranquilla fundada en 1920, como
de la Logia Barranquilla del año 2007. Esa doble cercanía, lejos de llevarme a
reclamar para una la historia de la otra, me ha llevado siempre a interesarme por esta parte de nuestra historia barranquillera.