domingo, 4 de abril de 2021

LOS TRES TEMPLOS MASÓNICOS MAS ANTIGUOS DE COLOMBIA

Por Iván Herrera Michel
                         
Tres magníficos Templos Masónicos han sobrevivido en buen estado y en uso continuo desde la Colombia de fines del siglo XIX y comienzos del XX, otro más se recupera y uno más fue destruido para dar paso a oficinas y locales comerciales. Igualmente, existen edificaciones en varias poblaciones del país en donde funcionaron Logias en el Siglo XIX. Algunas están en buenas condiciones y otras no tanto pero aún muestran en su fachada y estructuras símbolos Masónicos. 
             
Forman magnificas edificaciones en las que aún trabajan Logias centenarias que podrían ofrecerse al turismo cultural. Ellos están situados en:

                 
SANTA MARTA
                     
Templo Masónico de Santa Marta
La urbe cuenta con el Templo Masónico en uso, edificado especialmente para tal fin, más antiguo de Colombia.
                  
Fue construido en 1888, en las afueras de la ciudad para evitar la curiosidad de los extraños, con particularidades republicanas, por la Logia “Luz de la Verdad No. 46 (Hoy 46 – 1 – 1)”, al año de haber sido fundada con Carta Patente del Supremo Consejo Neogranadino, hoy Supremo Consejo del Grado 33° para Colombia, fundado en 1833 y actualmente con sede en Bogotá.
                  
El edificio sigue siendo sede, junto con varias otras Logias, de las Tenidas semanales de la constructora, y en la parte que hoy se destina a sala de conferencias y banquetes en una época funcionó un colegio regentado por el Taller. También encontramos un sugestivo Cuarto de Reflexiones subterráneo, una espaciosa Logia para trabajos simbólicos y un Templo escocista.
                
Está ubicado en la Avenida del Libertador No 11 - 43, por donde pasó el General Simón Bolívar el 6 de diciembre de 1830 rumbo a la Quinta de San Pedro Alejandrino, en la que moriría once días después. Para entonces, la calzada se conocía como el “Camino de Mamatoco”, porque conducía al antiguo poblado indígena de ese nombre que hoy es un barrio más de Santa Marta.
                     
En la segunda y tercera década del siglo XX, se construyó frente a la Logia el “Liceo Celedón”, también con estilo republicano, que fue declarado Monumento Nacional el 17 de diciembre de 1993. Posteriormente, también frente a ellos, en 1935, se edificó la hermosa sede de la “Normal de Señoritas María Auxiliadora”, que actualmente ocupa el plantel oficial del “Instituto Técnico Industrial”, que en 1995 fue declarado patrimonio arquitectónico del país.
            
El conjunto de los tres edificios neoclásicos ofrece un admirable paisaje urbano y crean un lugar único de la ciudad.

                  
CIENAGA
                   
La "Casa de la Logia" de Ciénaga
Por la carretera que de Santa Marta conduce a Cartagena, a escasos 35 kilómetros, nos topamos con el municipio de Ciénaga, “la capital del Realismo Mágico”, que forma parte de la Red Turística de Pueblos Patrimonio de Colombia, entre el Mar Caribe y el santuario de flora y fauna de la Ciénaga Grande de Santa Marta, a un costado de la montaña costera más alta del mundo.
                  
La población cuenta con el segundo más antiguo Templo Masónico colombiano en uso, edificado especialmente para tal fin.
                     
Sobre su histórica “Casa de la Logia” de dos plantas, localizada en la Carrera 11 No. 11 – 30 (antes, carrera Popayán, entre calles Tolima y Padilla), cuenta una leyenda urbana que el símbolo del ojo que hay al norte, en la parte superior de la fachada, se mueve vigilando la ciudad. Fue construida por la Logia “Unión Fraternal No. 45 (Hoy 45 – 1)”, instalada el 27 de agosto de 1887, con Carta Patente del Supremo Consejo Neogranadino, hoy Supremo Consejo del Grado 33° para Colombia, con sede en Bogotá.
                    
Al igual que el de Santa Marta, el edificio fue concebido y construido desde un principio exclusivamente para ser una sede Masónica, a partir de la Primera Piedra colocada en 1912 por el Masón y General Ramón Demetrio Morán Henríquez, en un lote de 782 Mts. cuadrados, donado por Ramón Bolaño Pacheco, y se terminó en 1927. Su imponente diseño y construcción estuvo a cargo del arquitecto francés de Marsella, Francia, George Julián Carpentier, a quien también se debe el “Templete”, que es un monumento icónico de la población elevado en la vecina Plaza del Centenario.
                     
Actualmente, en el primer piso sigue funcionando su Logia constructora, en el segundo, desde 1987, el “Museo Armando L. Fuentes”, y la edificación forma parte integral de la arquitectura republicana que caracteriza el centro histórico de Ciénaga, declarado Monumento Nacional en 1994 por sus 19 Bienes de Interés Cultural Nacional.
                     
También funcionaron allí los desaparecidos “Soberano Capítulo Rosa Cruz Razón y Ciencia” No. 14 y “Consejo Kadosh Equidad y Justicia” No. 6, constituidos en 1913 y 1914, respectivamente, por el mismo Supremo Consejo Neogranadino, hoy Supremo Consejo del Grado 33° para Colombia, con sede en Bogotá.
           

CARTAGENA DE INDIAS
                    
La "Casa Grande" de Cartagena
A unos 200 kilómetros de Ciénaga, llegamos a Cartagena de Indias, uno de los más importantes destinos turísticos de Colombia por su historia, playas, recursos naturales, arquitectura virreinal y monumentos coloniales españoles. Su nombre evoca a las antiguas ciudades de Qart Hadasht en los actuales Líbano, Túnez y España.
                  
Actualmente, la urbe posee el inmueble en uso Masónico más antiguo del país. Allí han tenido asiento Logias Simbólicas, una Gran Logia, Logias de Perfección (Inefables), Capítulos, Consejos Kadosh, Consistorios y el primer y más antiguo Supremo Consejo del país, aún en existencia.
                       
Pero a diferencia de las de Santa Marta y Ciénaga, la sede de la Masonería cartagenera no fue construida para fines Logiales, sino residenciales. Originalmente, eran dos casas de habitación familiar colindantes compradas por las Logias “Hospitalidad Granadina N. 1” y “Unión No. 9”, en 1865 y 1868, respectivamente, en el Callejón San Juán de Dios (Calle 31) Nos. 3 – 39 y 3 - 25. Hoy, una de ellas está adecuada y destinada a actividades Masónicas, y la otra alquilada a un restaurante desde 1996.
                      
Las dos Logias adquirentes fueron fundadas con Cartas Patentes del Supremo Consejo Neogranadino, hoy Supremo Consejo del Grado 33° para Colombia, con sede en Bogotá, y en contraste con los Templos de Santa Marta y Ciénaga, que tienen un diseño republicano, la arquitectura de las casas de Cartagena de Indias es colonial española.
                      
Se encuentran ubicados dentro del perímetro amurallado de la ciudad, que fue declarado Patrimonio Histórico de la Humanidad por la UNESCO en noviembre de 1984, en calidad de “Puerto, Fortaleza y Conjunto Monumental de Cartagena de Indias”.
                           
A raíz del descubrimiento de un óleo del General Juan José Nieto Gil (único presidente afrocolombiano de Colombia y dos veces ex Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo Neogranadino, hoy Supremo Consejo del Grado 33° para Colombia), en la galería de expresidentes de la Casa de Nariño, en agosto de 2018, la Gran Logia cartagenera nombró en su honor el Templo Mayor. Lo que de paso homenajea el aporte de la diáspora africana a la construcción política, cultural y material de una ciudad en la que los negros, los mulatos y los afrodescendiente han sido siempre su mayor componente etnográfico.
                     
Recorrer las instalaciones y alrededores de “La Casa Grande”, es hacer un viaje al pasado a unos siglos de grandes batallas, colonialismo hispánico, infamia esclavista y buena parte de las gestas independentistas colombianas. No en balde, la ciudad ostenta la calidad de Distrito Turístico y Cultural y es sede alterna de la Presidencia de la República para efectos protocolarios en virtud de su patrimonio histórico, arquitectónico y cultural.
                        

ARACATACA
                    
La “Logia Masónica” de Aracataca, a 60 kilómetros de Ciénaga, fue construida de 1911 a
"Logia Masónica" de Aracataca antes de ser destruido

1913 especialmente para ser sede de la “Logia Fuerza y Materia 60 (Hoy 60-11-3)”, instituida el 27 de junio de 1914, con Carta Patente del Supremo Consejo Neogranadino, fundado en 1833 y hoy Supremo Consejo del Grado 33° para Colombia, actualmente con sede en Bogotá. El lote inicial fue donado por los inmigrantes marroquíes Isaac y Jacobo Beracasa, siendo Isaac el primer Venerable Maestro de la Logia y quien estuvo a cargo del discurso inaugural en 1915.
                      
Aracataca es un pueblo macondiano de unos 40.000 habitantes en el que suceden cosas inusuales (macondianas les llaman) como ser cuna del único Premio Nobel de Literatura colombiano, tener una estación de tren declarada Patrimonio Histórico de la Nación que solo funcionó un día y haber celebrado la primera versión del Festival de la Leyenda Vallenata de Valledupar.
                         
"Logia Masónica" de Aracataca destruida 
A finales del siglo XX un señor de escasos recursos al que la Logia le había permitido dormir en el inmueble, para que no lo hiciera a la intemperie, apoyado por una sobrina pretendió apoderarse del inmueble denunciando de paso penalmente a los propietarios para reforzar su pretensión. La justicia falló a favor de la Logia y fue desalojado el ocupante, no sin antes haber destruido completamente sus centenarias instalaciones, símbolos y decoraciones en una mezcla de venganza personal y fanatismo cristiano.
                          
Hoy, en pleno proceso de reconstrucción, la estirpe Masónica cataqueña sueña con la oportunidad de brindarle a su “Logia Masónica”, “una segunda oportunidad sobre la tierra”, como diría Gabriel García Márquez, el hijo más ilustre del pueblo.


                  
BARRANQUILLA
                          
De no haber sido demolida para construir oficinas y locales comerciales en los años 70s del Siglo XX, hoy Barranquilla tendría una sede centenaria y la segunda más antigua del país, después de la de Santa Marta.
                     
                    
Al Masón Federico Falqués le correspondió presidir la Junta Recaudadora de fondos y dirigir los trabajos de construcción por delegación de la Logia “El Siglo XIX No. 24 (Hoy 24 – 1), instituida en 1864 con Carta Patente del Supremo Consejo Neogranadino, fundado en 1833 y hoy Supremo Consejo del Grado 33° para Colombia, actualmente con sede en Bogotá, siendo Soberano Gran Comendador el General Juan José Nieto Gil.
                       
El amplio y hermoso edificio de estilo republicano, edificado especialmente para ser asiento de la Logia constructora, fue facilitado fraternalmente por sus propietarios para que trabajaran las que fueron Levantando Columnas en Barranquilla durante las siguientes siete décadas, hasta cuando la Gran Logia construyó y se mudó a una sede una calle más arriba. Para evitar la expropiación durante la dictadura del General Rojas Pinilla, la Logia El Siglo XIX No. 24 – 1 colocó la propiedad a nombre de Masones de su confianza, quienes conjurado el peligro a su vez la traspasaron a nombre de la Gran Logia y no del Taller inicial.  
              
Con su desaparición, en aras de lo moderno, la ciudad y la Masonería, perdieron lo que seguramente hubiera sido declarado un bien de interés cultural, en la categoría de Patrimonio Arquitectónico.
                      
                       
                             
                
 
 
 
 
 
 

7 comentarios:

Unknown dijo...

Excelente e ilustrativo artículo. Maravilloso recorrido histórico para quienes no conocemos los sitios en mención. Mil gracias

Arturo dijo...

No solamente educativo, sino MUY lúdico. Ya me ví visitando esos lugares. TAF:.

Eduardo Valencia dijo...

Hermosa reseña histórica de los Templos y la Masonería que los construyó.

Unknown dijo...

Gracias QH:. Muy buen trabajo 👍🆗

ROLNAN DE LA ROSA dijo...

COMO ES USUAL NUESTRO QUERIDO HERMANO IVÁN NOS RECREA CON UNA BELLA SEMBLANZA, ESTA VEZ DE LA HISTORIA DE LOS TEMPLOS MASONICOS MAS ANTIGUOS DE COLOMBIA. FELICITACIONES.

Felix Antonio dijo...

Bueno, no me quedó muy claro cual es el más antigüo pero si dónde están los primeros y motivan ir a visitarlos

Darwis José Ortiz Gil dijo...

Hermosos recuerdos, he podido trabajar masonería en todos los taller mencionados, el mas antiguo es el de Cienaga, seguido por Santa Marta, Aracataca, saludos fraternales.