Por Iván Herrera Michel
Or:. de Marinilla – Antioquia - Colombia
Abril 3 de 2026 (E:. V:.)
(Saludos protocolarios)
Mis Queridas Hermanas y Hermanos, en sus
Grados y Calidades,
Marinilla es, quizá, uno de los
bastiones más importantes del conservadurismo político, social, cultural y
religioso de Antioquia. Y precisamente por eso, por lo que ha sido y por lo que
sigue siendo, la creación de la Respetable Logia Oriente de Antioquia No. 19,
mixta, adogmática y progresista, presidida por un Venerable Maestro que no es creyente, es un hecho que tiene una densidad histórica y
sociológica que no podemos ignorar ni trivializar.
Hoy no estamos en el Or:. de Marinilla,
aunque todo lo que aquí ocurre le pertenecerá en adelante. Nos encontramos en el
Or:. De Medellín, en la sede de la Respetable Logia Iris de Aburrá, Levantando
Columnas para un Oriente que ya existe en la intención y que comenzará a
existir en el territorio. Como si la Masonería, una vez más, nos recordara que
las transformaciones reales comienzan en donde se piensan. Que toda
construcción primero se imagina en la mente antes de hacerse visible, y que
toda construcción social suele empezar en espacios discretos antes de hacerse
evidente en la vida pública en una sociedad acostumbrada a defender sus
certezas.
De hecho, Marinilla ha sido llamada con
razón la Esparta colombiana, porque ha sido un territorio de disciplina, de
orden y de convicciones firmes. La Masonería que hoy se instala en ese
municipio entiende que la tradición solo es fértil cuando es semilla, porque
toda comunidad que se define únicamente por lo que ha sido corre el riesgo de
perder la capacidad de imaginar lo que puede llegar a ser.
La creación de la Logia Oriente de
Antioquia No. 19 viene, además, a ampliar la Luz Masónica que ofrece a
Antioquia la Muy Respetable Gran Logia Central de Colombia. Y ampliar la Luz no
es simplemente aumentar presencia institucional. Es expandir un espacio de
pensamiento, es abrir nuevas posibilidades de diálogo, es permitir que más
hombres y mujeres encuentren un lugar en donde la razón, la libertad y la
igualdad no sean consignas, sino prácticas exigentes. En términos sociológicos,
significa ensanchar el campo de circulación de ideas en un entorno en donde no
siempre han encontrado un espacio legítimo.
Quiero expresar mi más profunda
felicitación a los Ilustres Hermanos, Henry Polanía Triviño, Muy Respetable
Gran Maestro, y Gabriel González, Venerable Maestro, por haber tenido la
valentía de sembrar esta semilla progresista en una tierra hostil a las ideas
liberales, con un grupo de Hermanas y Hermanos que, aunque residentes en
distintas geografías nacionales, no hemos dudado en aceptar el llamado, porque
era aquí en donde estaba el deber de Levantar las Columnas de una Logia
adogmática, inclusive, en contraste con esa Masonería, masculina y mixta, que
ha permitido que el dogma se haya filtrado en su seno disfrazado de tradición,
y que prefiere el pensamiento mágico y la comodidad de los rituales elegantes
por encima del compromiso con la sociedad y la razón.
Muy Ilustre Hermana Alejandra Echeverry,
de mi muy alta consideración y aprecio personal y fraternal, quiero decirle que
de nuevo me siento muy contento de ponerme el Mandil con usted por una causa
Masónica. Nunca se me olvidará cómo me inspiró al comienzo de la pandemia del COVID-19,
y cómo me mostró, con su talante Hospitalario, que la Masonería auténtica nace
para hacerse presente en donde los hombres y las mujeres sufren de verdad y la
sociedad clama por luz.
En lo personal, no he recorrido la
distancia que separa el Caribe de estas montañas para ver a hombres y mujeres
jugar a la política interna, encerrarse en sus propios límites psicológicos o
fundar un grupo de amigos, que, mirados desde la calle, no significan
absolutamente nada para nadie. He venido, Venerable Maestro Gabriel González,
porque esta semilla que hoy planta, con dificultades de todo tipo, en el
corazón de la Antioquia conservadora es testimonio de que nuestra Orden solo
tiene sentido cuando se atreve, por fin, a vivir a la intemperie, llevar luz a
la oscuridad, pensar sin dogmas y actuar en medio de la gente concreta, en los
pueblos, en los barrios, y en los lugares en donde la palabra igualdad todavía
tiene que ganarse un lugar.
Si esta Logia logra mantenerse fiel a su
propósito, si no cede a la comodidad de la repetición de rituales, o a las
cadenas sicológicas del dogma, las supersticiones y las seudociencias, entonces
no solo habrá Levantado Columnas de verdad, sino que habrá abierto un camino
acorde con los altos fines progresistas para los que fue fundada la Masonería.
Porque mientras algunos se entretienen
en fantasías de saberes ocultos o en la ilusión de poderes simbólicos, la
realidad sigue esperando a que los Masones y las Masonas manchen sus Mandiles
con las cosas reales del mundo. Por eso acepté su llamada, porque hay viajes
que no se justifican por la distancia recorrida, sino por lo que defienden. Y
este, precisamente este, es uno de ellos que debería servir de ejemplo para fundar
nuevas Logias, por ejemplo, en los barrios de Bogotá y los pueblos de
Cundinamarca.
Y en ese camino, que hoy inicia esta Ceremonia
Solemne, les deseo no solo muchos éxitos, sino, además, la lucidez necesaria
para merecerlos, que en un lugar como Marinilla, puede ser el comienzo de
algo que, si se toma en serio, ya no tendrá marcha atrás.
Muchas gracias a todos mis Queridos
Hermanos y Hermanas.
Es mi palabra, Venerable Maestro.

