miércoles, 30 de junio de 2010

DEL RITO MODERNO LLAMADO FRANCÉS Y DE LA HISTORIA DE LA HISTORIA MASÓNICA


Por Iván Herrera Michel


Le había prometido a mi incansable Hermano Víctor Guerra que iba a hacer un comentario a la edición que acaba de coordinar del libro “Rito Francés. Historia, Reflexiones y Desarrollo”, que fue publicado hace unos días por MASÓNICA.ES (www.masonica.es), que él mismo me presentó como una especie de necesario “Corpus Teórico” pionero sobre ese Rito dirigido a lectores de lengua castellana.

La verdad es que el Hno:. Víctor Guerra es un Masón muy activo y poco común. En ocasiones, desde las playas del Mar Caribe se alcanzan a ver las nubes de las polvaredas que levanta. Pero aparte de eso, posee una inclinación muy valiosa al estudio de la Masonería que ojalá se observara con más frecuencia aquí y allá. Ya es suficiente carta de presentación el que sea miembro de los prestigiosos Centro de Estudios de la Historia de la Masonería Española (CEHME), y del Institut d´etudes et de Recherche Maconnique (IDERM) del Gran Oriente de Francia, así como Presidente del Círculo de Estudios del Rito Francés Roettiers de Montaleau.

La promesa inicial al Hermano, sumada a que mi idioma nativo es el español y a que poseo la V Orden del Rito Francés, otorgada por el Gran Capítulo General del Gran Oriente de Francia, me convirtió en un destinatario natural del trabajo, y me obligó a leer el libro, reflexionar sobre su contenido y presentar una opinión personal. Veamos.

Puesto en la tarea, lo primero que me asombra es que la antología que conforman sus treinta y tres escritos, la mayoría traducidos del idioma francés, y los menos redactados originalmente en castellano, están firmados por una nómina realmente impresionante de estudiosos: Pierre Besses, Roger Dachez, Ives Hivert Messeca, Jean Pierre Lefevre, Daniel Ligou, Ludovic Marcos, Pierre Molier, Jacques George Plumet, Jean FranÇois Pluviaud, Charles Porset, el belga Jean Van Win, y los españoles Víctor Guerra y Joaquín Villalta.

Si lo que pretendía Víctor Guerra era dar a conocer un “Corpus Teórico” sobre el Rito Francés, de la mano de sus más brillantes exponentes, para llenar el vacío de la bibliografía existente en español sobre el tema, doy testimonio que lo logró, y solo me resta felicitarlo, y recomendar vivamente su lectura porque nos ayuda a comprender a ese jacobino que tenemos dentro los Masones españoles y latinoamericanos, que nos hace andar permanentemente en plan libertario, así estemos inmersos en las propuestas del Rito Escocés Antiguo y Aceptado al que le tenemos tan alta estima y apego. Porque, la verdad hay que decirla, de este lado del Océano se mira la práctica de diferentes Ritos Masónicos como una oportunidad constructiva paralela y no se consideran excluyentes ni antagónicas.

La edición es excelente, el libro barato y la entrega, ya sea en PDF o en papel, es rápida. No hay excusa.

No voy a detenerme, en este escrito, sobre el que en palabras del “Jefe Plumet” es un Rito “coherente, progresivo, federalista, abierto y sin exclusiones… acogedor y fraternal, democrático, libre e independiente, sin tener que reclamarse heredero de un principio divino obligatorio o de una regularidad venida por otra parte de ciertos devaneos inútiles e ilusorios; ni sobre “… la tradición que estamos llamados a transmitir…”, de la que habla con lucidez Jean François Pluviaud; ni de “como el positivismo entró en los rituales del Gran Oriente de Francia”, explicado nada menos que por Daniel Ligou, el autor del diccionario Masónico de cabecera de los franceses; ni de los “revoltijos de altos Grados” (la expresión es de Gastón Martín, citado por Charles Porset, el que le hizo el prefacio al libro “República Planetaria”, de Jacques Georges Plumet) que quiso poner en orden en cinco estadios el Muy Respetable y Perfecto Hermano Caballero Alexandre Louis Roettiers Señor de Montaleau en 1783.

Tampoco me ocuparé de los 72 años de militancia Masónica de Arthur Grussier que dieron origen a la modalidad del Rito que lleva su nombre expuesto por Ludovic Marcos. Un verdadero Bocatto di Cardinale. Ocuparse ahora de cada uno de estos y otros temas y autores, excedería por lo extenso la decencia de este escrito y la paciencia de sus lectores.

Por el contrario, voy a dejarle eso y mucho más a la buena lectura de los estudiosos que tendrán este libro en sus manos.

Por lo tanto, y con la venia de mi Querido Hermano Víctor, voy a apuntarle que yo creo que los alcances del libro, para los lectores que solo leen en español, van más allá del dotar a las bibliotecas y a las memorias de los Kindles de un texto que describe el devenir y lo que los autores creen que debe ser el aporte y el destino del Rito Francés, en sus modalidades y franjas.

Es decir, que muestra, por contera, algo muy importante sobre lo que existe mucha literatura en inglés, francés y alemán, procedente de Escocia, Inglaterra, Francia, Bélgica y Alemania, pero muy poca en español, como es que la historia de la Masonería, tal como nos llegó, está siendo reexaminada y reescrita, como resultado del trabajo historiográfico adelantado con rigor científico desde la academia universitaria por historiadores profesionales.

Es por esta falta de actualización de las fuentes en castellano, que, todavía hoy, la mayor parte de los nuevos libros sobre la Masonería que encontramos en las librerías españolas y latinoamericanas relatan la versión rectificada.

Yo mismo, modestamente, he colaborado para que se conozcan en castellano los resultados de los estudios que se vienen realizando con rigor metodológico científico, mediante la publicación de mi libro “Historia de la Masonería”, cuya primera de varias ediciones en español data del año 2004.

Este mismo texto, fue editado en idioma portugués gracias a la traducción que hizo en el año 2007 mi amigo y Hermano Masón el Gran Maestro de la Grande Loja Unida do Rio Grande do Sul, en Brasil, y tercer Presidente de la Confederação da Maçonaria Universal Unida no Brasil (COMUB,,) Mauricio de Oliveira Kropidlofscky, complementando igualmente la escasa bibliografía actualizada disponible en lengua lusitana.

Para el lector interesado en estos nuevos paradigmas históricos, el libro “De Oficio Masón Revelaciones de una Gran Maestre”, de mi Hermana y también amiga, Ascensión Tejerina, es también un trabajo actualizado que se consigue fácilmente. Pero, realmente, son muy pocos los trabajos con que contamos hasta ahora.

Por otra parte, algunos Blogs, medios de comunicación y agencias de noticias Masónicas están adelantando una extraordinaria labor de difusión. En idioma castellano los Blogs de los Víctor Guerra y Joaquím Villalta, la editorial MASÓNICA.ES y la revista virtual FÉNIX son muy efectivos.

De hecho, los Blogs Círculo de Estudios de Rito Francés Roettiers de Montaleau(www.ritofrances.es), Rito Francés (htpp//ritofrances.blogspot.com/), y Racó de la Llum (racodelallum.blogspot.com/), son hoy por hoy las más consultadas fuentes de información sobre el Rito Francés, sus particularidades y sus modalidades.

Para quien desee conocer como le entra el agua al molino en relación con las nuevas teorías sobre la historia de la Masonería, el libro “Rito Francés. Historia, Reflexiones y Desarrollo”, apegado al transcurrir del Rito fundacional de los “Modernos” de principios del siglo XVIII, hoy llamado Francés, es una excelente herramienta. Aunque de partida, cabe la advertencia de que no es fácil asumir la verdadera historia de la Masonería cuando sobre la versión anterior se ha construido un edificio en el que han habitado cómodamente las últimas cinco generaciones y se han escrito miles de libros, revistas y trabajos Logiales que hasta hace muy poco eran la única fuente de estudio.

Así que, de la autorizada mano del Hno:. Roger Dachez, Presidente del Instituto Masónico de Francia, apoyado en algunos otros de sus compañeros de libro, y apelando a descubrimientos tomados de Centros Universitarios de investigación sobre la Masonería, en especial de la ponencia del Doctor Jan A. M. Snoek, profesor de la Universidad de Heidelberg, en Alemania, presentada en la Conferencia de Historia de la Masonería, celebrada en mayo del año 2008, en Edimburgo, Escocia, voy a aprovechar la invitación adicional que me hace el libro de Víctor Guerra para tratar de resumir la “historia de la historia Masónica”, que es una invitación tácita y un valor agregado principalísimo de la obra, de la siguiente manera:

HISTORIA DE LA HISTORIA MASÓNICA

En los últimos 25 años se han incrementado los trabajos de investigación científica sobre la Masonería, y es un hecho notorio que la mayor parte de los investigadores no son Masones, sino académicos independientes, y, al parecer, el tópico de mayor interés para ellos ha sido el de la historia.

En este orden de ideas, podemos dividir la historia de la historia de la Masonería en varias etapas, claramente diferenciadas y coherentes con el pensamiento de su época y lugar. Veamos:

LA PRE MASONERÍA

Los documentos más antiguos que se conocen, y de los cuales se ha afirmado que poseen cierta relación con la Masonería, son Constituciones manuscritas, por lo general compuestas por varias partes diferentes, como oraciones, textos de juramentos y una relación de deberes, empezando con una evocación “legendaria” o “tradicional” del oficio de la construcción.

Es una “historia” que es muy difícil tomarla como real en el sentido moderno del término. Es más, uno podría dudar si sus autores la tomaban como una historia en sí. Aunque lo que debe tener claro cualquiera que estudie la Masonería es que poseen una función interior que una historia de hechos puros no brinda. Este rol es algo parecido al que tenía la mitología en Grecia o los relatos bíblicos en la cristiandad medieval. Trasmiten mensajes.

No obstante, ante la ausencia de registros de hechos históricos suele buscarse la identificación de ellos detrás de la tradición verbal, las leyendas, o las tradiciones populares, para citar unos pocos ejemplos. Por lo tanto, estas “tradiciones” Masónicas, a pesar de su carácter legendario, son las primeras historias con que contamos y no deben descartarse como material de trabajo al escudriñar la verdadera.

LA OBRA DE ANDERSON

Cuando las Constituciones de Anderson de 1723 fueron publicadas el carácter de la “historia oficial” ancestral fue claramente alterado, y cuando el texto se revisó en 1738, ampliándolo, fue transformado otra vez. Es un hecho muy conocido que Anderson escribió su historia de la Masonería de una manera diferente con el fin de ser leída en la admisión de un nuevo Hermano manteniendo un tono legendario, después de haber comparado una serie de documentos antiguos y agregado, de su cosecha, una teología y una cronología desconocida hasta entonces, pero muy cerca a su tiempo.
De todos modos, es lamentable que los documentos en que se basó Anderson hayan desaparecido. Y es también sorprendente que aunque las generaciones de estudiosos posteriores han considerados los informes de Anderson como poco fiables, paradójicamente aceptan la creación de la denominada “Gran Logia Premier” en 1717, basados solamente en lo que afirmó Anderson.

Durante la segunda mitad del siglo XVIII y la primera del XIX, un número importante de Masones escribió obras sobre la historia y el desarrollo de la Masonería, si no en su totalidad, al menos circunscritas al país en que vivían o al Rito Masónico que practicaban. Entre las más conocidas encontramos “Ilustraciones de la Masonería” de William Preston de 1772, “El Espíritu de la Masonería” de William Hutchinson de 1775, “Uso y Abuso de la Masonería” de George Smith de 1783, los tres libros de Claude-Antoine Thory “Historia de la Fundación del Gran Oriente de Francia” de 1812, “Acta Latomorum, o Historia de la Francmasonería Francesa y Extranjera” de 1815, e “Historia Precisa de la Orden de la Francmasonería” de 1829, y los tres libros de George Oliver: “Las Antigüedades de la Francmasonería” de 1823, “La Historia de la Iniciación” de 1840 y “Revelaciones de una Escuadra” de 1855.

Aunque ninguna de estas obras se ajusta a la moderna historiografía, son importantes como germen de información ya que sus autores tuvieron acceso a fuentes que hoy se han perdido o habían sido testigos de algunos acontecimientos que describen.

LA ESCUELA AUTENTICA

El año 1886 se considera formalmente como el del inicio de la “Escuela Autentica” de la Masonería, la cual buscó solo sostener aquello que podía ser probado experimentalmente o soportado con pruebas autenticas, así como la redacción de una real historia de la Masonería. Aunque en honor a la verdad, esta corriente comenzó desde mediados del siglo XIX en Alemania con la publicación de la “Enciclopedia de la Francmasonería” en 1822 y el “Manual General de la Masonería” en 1863, de Lenning, la “Masonería en su Sentido Genuino” en 1846 y los dos volúmenes de la “Historia de la Masonería” en 1852, de Georg Klob, y la “Historia del Sistema Masónico en Inglaterra, Francia y Alemania” en 1879, de Christian Carl Friedrich Wilhelm y Freiherr von Nettelbladt.

Pero es con la creación de la Logia de Investigación “Quatuor Coronati” en Londres en 1884 – 86, que la “Escuela Autentica” se convirtió en referente obligado para la historia de la Masonería con Robert Freke Gould como su más recio defensor y su libro “La Historia de la Masonería”, de 1884, como un referente imprescindible.

Gould fue posiblemente el primero en formular la teoría acerca del origen de la Masonería más difundida. De acuerdo a esta tesis, al principio los Masones eran simples albañiles que no “especulaban” sobre su oficio ni sobre sus herramientas de trabajo. Es decir, que no los interpretaban simbólicamente. No eran “simbólatras”, como diría el H:. Ludovic Marcos. Luego, a principios del siglo dieciocho, cada vez más “Masones aceptados” (que no eran del oficio de la construcción) habrían sido admitidos en las Logias, presentándose un periodo de transición, al final del cual surgió la Masonería “Especulativa”.

Esta teoría “Autentica” se consideraría como un hecho cierto por cerca una centuria y prácticamente, todos los investigadores del siglo XX la dieron por sentada. Así lo hicieron Wilhelm Begemann, Fernando Runkel, Douglas Knoop, Jones Gwilym Peredur, Harry Carr, Pierre Chevallier. De igual manera, las Logias de Investigación fundadas después de la Segunda Guerra Mundial se matricularon en la “Escuela Autentica”. Entre ellas “El Institut d'Études et de Recherches Maçonniques” (IDERM) del Gran Oriente de Francia, fundado en 1949, el “Quatuor Coronati Loge Bayreuth” de la Gran Logia Unida de Alemania, fundada en 1951, el “Villard de Honnecourt” de la Gran Logia Nacional de Francia, fundado en 1964, el “Instituto Masónico de Francia”, que no pertenece a ninguna Gran Logia en particular y posee la publicación más importante, el Renaissance Traditionnelle, fundado en 1970, la “American Scottish Rite Research Society”, que publica su libro anual “Heredom”, fundado en 1991.y “Ars Macionica” de la Gran Logia Regular de Bélgica, fundado en 1994.

No obstante, como hemos visto en el libro de Víctor Guerra, algunos investigadores que iniciaron sus trabajos bajo la orbita “Auténtica” han ido precisando conceptos y datos alrededor de la historia de la Masonería trabajando como columna principal el desarrollo del que llaman Rito Fundacional de la Masonería Especulativa, hoy conocido como Rito Francés.

Un hecho para resaltar es que casi todos estos autores, centros y Logias de investigaciones trabajaron desde el interior de la Masonería, con excepción de Knoop y Jones que lo hicieron de manera independiente. Y aunque la gran mayoría de ellos eran académicos capacitados, por lo general lo eran en disciplinas diferentes a la de la historia de la Masonería, que practicaban como afición. Esto cambiaría alrededor de 1980.

1979-1983. LA MASONERÍA SE CONVIERTE EN UN TEMA ACADÉMICO

Por alguna razón una serie de académicos comenzó a incluir la investigación sobre la Masonería en sus programas de investigaciones universitarias. Fueron hechos notables de esta tendencia los siguientes:

a) En 1979, Antoine Faivre fue nombrado en la École Pratique des Hautes Études, de la Sorbona, en la Cátedra de "Historia del Esoterismo y las Corrientes Míticas en la Europa Moderna”. En 1986, publicó la primera edición de “Acceso al Esoterismo Occidental”.

b) En 1981, Margaret Jacob, titular de la Cátedra de Historia en la Universidad de California, en Los Ángeles (UCLA), publicó “La Ilustración Radical: Panteístas, Masones y Republicanos”. Con esta publicación, la Masonería entró de lleno en el mundo académico. Diez años más tarde, su “Viviendo la Ilustración. Masones y Políticos en el Siglo Dieciocho Europeo” confirmó que la Masonería es un tema apto para la investigación académica.

c) En el mismo año en que Jacob publicó su primer libro académico sobre la Masonería, Helmut Reinalter fue nombrado en la Universidad de Innsbruck como Catedrático en Historia Moderna. Dos años después publicó el libro “Masones y Sociedades Secretas en el Siglo XVIII en Europa Central”.

d) En 1983 fue fundado el Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española, (CEHME) bajo la dirección del Prof. José Antonio Ferrer Benimeli, que ya había publicado en 1976 su libro “Los Archivos Secretos del Vaticanos y la Masonería – Motivos Políticos de una Condena Papal”.

e) Igualmente, en 1983 la Universidad Libre de Bruselas creó la Cátedra Théodore Verhaegen, en la que cada año un investigador, que se haya distinguido en el estudio académico sobre laMasonería, es nombrado por un año.

Con esta nueva oleada de interés académico sobre la Masonería surgió y creció una firme crítica metodológica sobre los orígenes de la Masonería moderna.

1986. EL CAMBIO DE PARADIGMA COMIENZA A MANIFESTARSE

En 1986, John Hamill publicó su “The Craft. A History of English Freemasonry”, cuyo primer capítulo está dedicado a las “Teorías de Origen”. En 11 páginas ilustró el cambio de paradigma que había tomado lugar en la historiografía Masónica. Basado ya no en los viejos paradigmas positivistas de la ciencia, característicos de la “Escuela Autentica” sino en los modernos principios metodológicos de la historiografía.

Hamill atacó frontalmente las tesis de Gould y afirmó:

“Si bien el enfoque de los escritores de la Escuela Auténtica tiene la apariencia de la investigación científica sus métodos no podemos aceptarlos hoy como científicos...su trabajo, de hecho, da la apariencia de una búsqueda de evidencias para adaptarlas a una teoría preconcebida. Intentan probar una descendencia directa de la Masonería Especulativa de una fase transitoria posterior a la Operativa. Ensamblaron fragmentos de información de diversos lugares de las islas británicas para establecer vínculos en la cadena descendente.

De este modo, a menudo toman evidencias fuera de sus contextos y elaboran hipótesis para las que sólo existían una débil sustanciación. En particular, ellos asumen una igualdad de condiciones y actividades en Inglaterra, Irlanda y Escocia, y por lo tanto ignoran la coyuntura social socia, cultural, política, legal y las circunstancias religiosas de cada país....De esta forma persuasiva y hábilmente escrita, ellos publicaron su teoría de una transición Operativa – Especulativa que ha estado peligrosamente cerca de ser aceptada como un hecho indiscutible. ... A pesar de la falta de sustanciación de la “Escuela Autentica” se construyó una teoría de la transición Operativa - Especulativa de los orígenes de la Masonería, haciendo caso omiso de las diferencias y las discrepancias entre las pruebas.”

La crítica de Hamill fue fundamental y crucial. Y en consecuencia, ningún investigador académico de hoy se adhiere a la vieja teoría de Gould. No obstante, a pesar de que Hamill no propuso una teoría sustitutiva y solo mostró que en realidad no sabíamos como había surgido la Masonería moderna, una nueva generación de investigadores ha nacido y está adelantando una revisión sistemática de los archivos y evidencias, en donde deben estar preparados para el hecho de que no existe una Masonería, sino que se presenta en una multitud de variedades que pueden ser confusas para un investigador que desee trabajar sobre el tema.

Como resultado, muchas áreas de la Masonería han sido fundamentalmente reescritas desde 1986. Y este proceso, seguramente continuará, debido al enorme material a examinar en diferentes países en bibliotecas, archivos policiales, ficheros eclesiásticos, archivos públicos y privados, museos, Etc.

Ahora se sabe, por ejemplo, que la Masonería Moderna no nació en 1717, como afirmó Anderson y repitió Gould, sino mucho antes, aunque todavía no se puede decir exactamente cuando. Sabemos que William Schaw, Maestro de Obras del Rey de Escocia, firmó unos estatutos para las Logias que existían en ese país en el año 1598, y estos estatutos muestran claramente que estas Logias practican una Masonería especulativa. Alrededor de las mismas fechas en Londres se presenta la “Aceptación” en la “London Company of Masons” y existe una línea continua con las Logias que se reunieron en 1716 y 1717. Por lo tanto, las formas de lo que hoy llamamos Masonería debieron existir antes de 1600.

De la misma manera, se conoce que, contrariamente a lo que se sostuvo, aquellos albañiles no eran personas sencillas. Por el contrario, algunos eran gente muy bien educada y equivaldría a lo que hoy llamamos arquitecto. A partir de esta razón, la utilización de la distinción entre Masones “Operativos” y “Especulativos”, se ha llegado a proponer que desaparezca por completo por inexistente, y se adopte, en cambio, la distinción de “Masones Albañiles” y “Masones Caballeros” por ser más cercana a la realidad.

Y esto es apenas un aspecto de las investigaciones que se están adelantando desde la academia universitaria. Igualmente, se están estudiando los reales alcances en los últimos tres siglos en múltiples países y regiones, de manera particular y global. Su influencia local y geopolítica como agencias culturales, generadoras y transmisoras de ideas y símbolos, y como fuentes y/o propagadoras de actitudes e imágenes hacia la sociedad, Etc.

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Entonces vemos como el libro “Rito Francés. Historia, Reflexiones y desarrollo”, del Q:. Hno:. Víctor Guerra, publicado por MASÓNICA.ES (www.masonica.es), excede con creces la intención divulgativa de todo lo que tiene que ver con el Rito Francés en que está empeñado el Hno:. Víctor Guerra.

En lo personal, estoy agradecido por la lectura.


domingo, 13 de junio de 2010

El Fútbol Como Escuela de Ciudadanía



Por Iván Herrera Michel

No ha existido una institución privada, ni mucho menos un deporte, en toda la historia de la humanidad, que haya alcanzado el grado de organización e implantación de la que hace gala el fútbol moderno. Para comprobarlo, solo tenemos que observar que la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) posee más naciones vinculadas que la Organización de las Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio.

Ni siquiera el Decálogo de Moisés se aplica en más países que las reglas de la FIFA, ni tampoco las doctrinas de los cristianos, musulmanes y judíos, sumados, se practican en más naciones y por más personas que las reglas del fútbol moderno.

Se discute mucho sobre los antecedentes del fútbol en antiguas civilizaciones de distintos continentes, que van desde la azteca hasta la china, pasando por los celtas y los egipcios.

Sin embargo, se da por sentado que el fútbol actual nace en la segunda mitad del siglo XIX en Londres, en un local Masónico localizado en la calle Queen Elizabeth N° 11. De la Masonería pareciera que recoge el espíritu universalista de igualdad y fraternidad sin distingos de nacionalidad, raza, ideología, religión ni genero. De la dirección en donde se reunieron inicialmente se tomaría el número de 11 jugadores, que aún hoy lo distingue de su pariente más cercano, el Rugby, que cuenta con 15.

Al parecer, entre los aficionados al Rugby de aquella época se fue generando una crítica a la innecesaria violencia de que hacían gala los jugadores en cada partido. La censura más fuerte provenía del alumnado de la Universidad de Cambridge que pedían que se abolieran las zancadillas y las patadas a las piernas del contrario.

En desarrollo de este malestar, el ocho de diciembre de 1863, se reunieron los Representantes de un grupo de once clubes interesados en organizar formalmente una Liga de Fútbol, en la "Freemasons Tavern" para crear la primera Asociación de esta disciplina. La reunión contó con la participación de la Universidad de Cambridge y selló la separación definitiva del fútbol y el Rugby cuando los defensores de este último deporte, que eran minoría, abandonaron el recinto disgustados. De ahí en adelante la nueva forma de fútbol no violento se propagaría por el planeta.

Desde entonces, el carácter de punto de encuentro social del fútbol se observa en las graderías. Sin disminuir un ápice los contenidos identitarios ni el sentido de pertenencia del aficionado, se ve conversar a los aficionados relajadamente con su vecino de silla, y celebrar cualquiera que sea el resultado el intercambio de camisetas de los jugadores al final de la contienda. Esta práctica es el homenaje más reiterado, masivo y público que se hace al valor de la tolerancia en la sociedad.

Por lo tanto, los desmanes de los pendencieros seguidores del irlandés Edward Hooligan solo parecen representar a modernos sectores marginales, que canalizan enfermedades sociales que nada tienen que ver con el deporte.

Los medios de prensa, aun dentro del sesgo de su parcialización, vehiculizan un permanente llamado a la paz y a la concordia. Tres veces al día, siete días a la semana, cuatro semanas al mes, doce meses al año. El lenguaje de los comentaristas de fútbol, en medio de sus querencias y malquerencias, se dirige por igual a todas las clases sociales, dentro de una fusión de elementos culturales diversos, que en otros contextos son difíciles de conciliar.

El aficionado no descrimina: aplaude por igual al negro Pelé, que al rubio Cruiff, o al mestizo Maradona; respeta por igual al jugador católico que se persigna al entrar a la cancha que al evangélico que ora a Cristo después de anotar un gol o al que baila; no le importa si la jugada vistosa la realiza un comunista ruso, un capitalista americano, un socialdemócrata escandinavo, o un tercermundista de Camerún; tampoco le importa si el jugador viene de las clases más desfavorecidas de la sociedad o si nació en una familia rica. Estas diferencias no son importantes al momento de aplaudir. Y desde el campeonato mundial femenino de China de 1991, tampoco el género es importante.

Y para completar el paisaje futbolístico, en 1980 se integra el primer equipo homosexual de la historia, celebrándose desde 1992 una serie de campeonatos mundiales de fútbol gay organizados por la "Asociación Internacional de Fútbol de Gays y Lesbiana (IGLFA)". No son muy conocidos como los otros, pero ya van por dieciocho.

El aficionado es un demócrata contestatario. Expresa abiertamente y sin reservas su opinión con una gran capacidad de crítica. No importa si no está de acuerdo con el Director Técnico o el Presidente del Club de su preferencia, por que entiende que el espectáculo es un bien público y sus dirigentes son servidores de una función que se le ha encargado y de la cual no son dueños. Los títulos de propiedad les son indiferentes, por que entiende que hay cosas que no se privatizan.

Es por eso, que los estadios de fútbol, pese a las Barras Bravas que todos lamentan, son hoy por hoy una estupenda escuela de ciudadanía y un fenómeno contrahegémonico. Y para resaltar la cultura democrática, en ellos se llega hasta lo carnavalesco en el afán de participar en la experiencia colectiva.

En el fútbol también se observa la mayor amplitud de horizontes de las nuevas generaciones. Es común oír a un niño de 11 años afirmar que "en Colombia es hincha del Junior de Barranquilla, en América del Boca Junior de Argentina y en el mundo del Real Madrid de España", mientras que su primo de la misma edad sostiene que, en ese mismo orden, los equipos de su preferencia son el "Nacional de Medellín, el Colocolo de Chile y el Manchester United de Inglaterra", y ambos admiran por igual al Pibe Valderrama, y a Ronaldiño, Zamorano, Maradona, Rooney, Pelé. Y ni hablar de Zidane, Cristiano Ronaldo, David Beckam y Messi.

El fútbol incluso funciona como un reflejo del mundo moderno, y como negocio también es un espejo de la sociedad. Incorpora la industria corporativa (Cocacola, Kodak, 3M, Toyota, Varta), que hace su agosto cuando vehiculiza su marketing a través de este deporte hacia al consumidor de clase media, aprovechándose del trabajo de unos jugadores (¿trabajadores?) que son en su mayor parte originarios de las clases menos favorecidas de la sociedad. También le sirve este deporte a quienes quieren aparecer en los medios con fama prestada.

Viendo lo anterior, y ya en mi país, no es sorprendente que el fútbol haya entrado a Colombia por el Río Magdalena, y que su primera escala haya sido en Barranquilla. La sociedad Barranquillera de principios del siglo XX estaba ya globalizada a partir del contacto permanente, cultural y económico con colonias europeas, norteamericanas, chinas, árabes, etc., ya que la ciudad creció con un activo espíritu de puerto marítimo abierto al mundo.

Por otra parte, y dado que las estructuras culturales y los patrones sociológicos dependen de los contenidos locales, existe una experiencia brasileña del fútbol, distinta de la inglesa, la japonesa y la argentina, para citar tan solo unos pocos ejemplos.

Por ello, en cada sitio el fútbol cuenta con unos rasgos, una semiología y un imaginario muy propios, y en consecuencia, en amplio espectro, su puesta en escena posee y ofrece una oportunidad para la inclusión.

No importa que el espectáculo se genere en Argentina, España, México, Italia, Estados Unidos, Francia, Corea, Alemania o Sudáfrica.




(La versión original de este artículo fue publicada el 09 de junio de 2007, y se reedita a petición de una Querida Hermana Grado 33º del REAA)

lunes, 31 de mayo de 2010

LA PELÍCANA DE LA MASONERÍA

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Por: Iván Herrera Michel
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Con ocasión de mencionarlo en un cruce de mensajes con un Querido Hermano con quien suelo intercambiar reflexiones sobre el devenir de la Masonería, ha surgido entre algunos otros la inquietud sobre el pelicano y su alegoría Masónica en el Grado 18 del REAA.
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El pelicano, o mejor dicho, la Pelícana que abre sus entrañas para alimentar a sus polluelos con su sangre la encontramos en múltiples grabados Masónicos, y en especial como emblema del Grado 18 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado y de la Cuarta Orden de Sabiduría del Rito Francés que poseen una innegable alegoría cristiana. En ambos casos decora sus Mandiles.
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En realidad, no es cierto que las madres pelícanas alimenten a sus crías de esta manera. Ni siquiera en estado de mucha penuria alimenticia. Los pichones son alimentados con peces que los dos padres les traen y brindan regurgitando de una bolsa de membrana flexible que tienen debajo del pico, y al ir creciendo ellos mismos los sacan de allí.
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Es posible que esta forma curiosa de alimentar a los pichones aunado al hecho de que muchos ejemplares adultos cambian el color de sus plumas a castaño rojizo, por efecto de la carotina, haya dado lugar a la leyenda que afirma que los pelicanos se abren el pecho para alimentar a sus hijos. De las ocho especies que existen actualmente en seis prevalecen los colores gris y blanco. Las otras dos son grises oscuras. Se han encontrado fósiles de 40 millones de años de antigüedad y hoy se encuentran en todo tipo de aguas en todos los continentes, excepto en la Antártida. Por lo tanto, es un ave muy conocida aunque su carne es muy poco apetecida por su fuerte sabor a mariscos.
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En la edad media y el renacimiento se hicieron muy populares unas publicaciones conocidas con el nombre de “Vocabulum Bestiarium o Bestiarios, en los cuales se relacionaban artísticamente animales, plantas y rocas, acompañadas por una explicación inspirada en la moral católica. Hasta Leonardo Da Vinci hizo su propio Bestiario y hoy sobreviven unos 50 distintos de ellos.
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En la gran mayoría de esos Bestiarios medievales se consignó en forma muy estandarizada el símbolo de la Pelícana que llega hasta al sacrificio para brindar su sangre a sus polluelos para personificar a Jesucristo, su pasión y/o representar la eucaristía. También lo encontramos en esculturas, tallas, ornamentos sacerdotales, Etc., en numerosas catedrales, iglesias, museos, colecciones privadas y hasta en el blasón de San Vicente de Paul.
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En uno de esos antiguo Bestiarios, que hoy reposa en la Biblioteca Real de Bruselas, se narra una leyenda que sostiene que “el pelícano es muy apegado a sus pequeños, y cuando ellos nacen y comienzan a crecer se rebelan contra sus padres golpeándoles con sus alas al revolotear sobre él hasta que le hieren en los ojos. Entonces el padre se venga matándolos. La madre es de tal naturaleza que regresa al nido al tercer día, se sienta sobre los jóvenes muertos, abre su pecho con su pico y derrama su sangre sobre ellos, y así resucitan de la muerte, porque la prole, por instinto, al recibir la sangre tan pronto sale de la madre, beben.” Esta misma leyenda aparece escrito en el “Speculum Ecclesiae” del sacerdote, geógrafo, teólogo, filósofo, bibliógrafo y cosmólogo alemán benedictino del siglo XII, Honorio de Autum.
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A la representación se le conoce como “La Piedad del Pelícano”, y consiste en que la Pelícana de pie o sentada al lado de los cuerpos sin vida de su cría, la cabeza inclinada hacia abajo, haciendo una curva con el cuello para cortarse el pecho, deja gotear su sangre para que se alimente o reviva la prole. Son dos variaciones de la misma idea.
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La leyenda es claramente de origen precristiano. Lo más probable es que se haya originado alrededor del Mediterráneo oriental, Asia Menor o Asia Central, en donde es muy abundante esta ave. Algunos autores pretenden el origen de esta leyenda en los valles del Nilo en el Antiguo Egipto, pero lo cierto es que no figura en ningún jeroglífico ni en las pinturas o esculturas egipcias de esa época, aunque si se ha encontrado una fábula parecida pero con el buitre como protagonista.
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Y dicho sea de paso, en esta leyenda se inspiró el destacado poeta romántico francés Alfred de Musset para su hermoso poema “La Noche de Mayo”.
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De Asia o de Egipto, lo cierto es que el mito de la Pelícana hizo transito por Grecia y fue adoptado por el cristianismo que lo llevó a su imaginario durante un muy largo tiempo representando a Jesucristo. Se han conservado trovas de la Edad Media con la invocación “Pie Pelicano, Ora Pro Nobis (Señor Pelicano, Ora por Nosotros), y en el siglo XIII Santo Tomás de Aquino en la quinta estrofa de su himno “Adoro te devote” (Te Adoro con Devoción) dedicado al Santísimo Sacramento (la hostia), musicalizado en el siglo XIX por Charles Gounod, se refiere a Jesucristo con el apelativo de Pelicano, de la siguiente manera:
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Pie pellicane, Iesu Domine,
Me immundum munda tuo sanguine.
Cuius una stilla salvum facere
Totum mundum quit ab omni scelere.
Pelícano bueno, señor Jesús,
Límpiame de lo inmundo con tu sangre,
De la que una sola gota puede salvar
De todos los crímenes al mundo entero.
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Para el Islam, en la península arábiga, Alá se sirve del pelicano y de su buche externo para proveer de agua a los peregrinos que viajan a la Meca. Por su parte, los alquimistas también adoptaron del cristianismo el pelicano para representar la Piedra Filosofal, la antítesis del cuervo y la resurrección, en una clara adaptación doctrinal de la muerte y resurrección de Jesucristo.
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Lo cierto es que el pelicano no es un símbolo exclusivamente Masónico, ni nació en la Orden, ni pertenece al acervo de los Grados simbólicos, ni hacia parte del imaginario de los fundadores de la Masonería Especulativa en las islas británicas. A la Orden llegó para quedarse en Francia en el siglo XVIII proveniente del catolicismo y adoptó una nueva connotación, en honor a la verdad, no muy alejada de su contenido moral cristiano precedente.
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En la Masonería, que como todos sabemos es “un sistema moral ilustrado por símbolos”, estos símbolos y las alegorías que los acompañan, como el arte, no deben hablar jamás a los sentidos, sino excitar la imaginación.
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En la Orden Masónica, a diferencia de otras escuelas Iniciáticas, la adaptación pasó a representar la bondad y el servicio desinteresado a los demás. Es un emblema del amor y el sacrificio. Convida a brindarnos con grandeza al servicio a la humanidad.
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Lorenzo Frau Abrines en su “Diccionario Enciclopédico de la Masonería” sostiene que “… es una madre que llena sus deberes, un buen padre para la familia, es la caridad entre los Hermanos”.
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De nuevo, Lorenzo Frau Abrines, al referirse al pelicano, recuerda que el antiguo Grado Rosacruz Masónico “es eminentemente cristiano”, y Juan Carlos Daza, en su “Diccionario Akal de la Masonería”, complementa que esta ave es el “emblema del Grado Rosacruz, donde simboliza a Cristo y su “autosacrificio”.
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A su vez, Albert Gallatin Mackey cree que el verdadero significado del pelícano es la restauración de sus pequeños hijos a la vida por su sangre, lo cual simboliza la resurrección. Que es algo que se entrelaza inequívocamente con el Cuarto de Reflexiones.
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Por su lado, Daniel Ligou, en la novena edición de su “Dictionaire de la Franc-MaÇonnerie” dice que “en la Masonería su significado es claro: el pelicano es el emblema del amor (amor al prójimo, amor a la humanidad) impulsado por el sacrificio”.
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En estos sentidos, tanto en el Grado 18º del REAA como en la 4ª Orden de Sabiduría del RF la figura de la pelicana que revive a sus hijos con su propia sangre se relaciona admirablemente con la rosa - que es uno de los emblemas de la feminidad - entrelazada con la cruz en su significado cristiano, significando la regeneración de la naturaleza con sus ciclos de muerte y renacimiento, de invierno y primavera, de oscuridad y posterior luz.


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viernes, 30 de abril de 2010

UNA LOGIA CLANDESTINA EN UN CAMPO DE CONCENTRACIÓN NAZI


Por: Iván Herrera Michel


En medio de la implacable persecución NAZI a la Masonería, el Gran Oriente de Bélgica tiene en su haber una experiencia muy valiente que se vivió en el Campo de Concentración de Esterwegen, Alemania, en donde funcionó una Logia clandestina denominada “Liberté Chérie” (Querida Libertad).

En honor a la verdad, no es el único caso de una Logia Masónica en esas circunstancias. Hubo al menos otra denominada “Los Hermanos Cautivos de Allach” en un anexo del Campo de Dachau Allach, cuyo Libro de Arquitectura hoy reposa en el moderno museo del Gran Oriente de Francia, en París.

La represión en Europa fue despiadada en las décadas del 20 al 50 del siglo XX. El régimen soviético persiguió, arrestó, torturó y encarceló a cientos de miles de Masones en Rusia, Letonia, Lituania, Hungría, Bulgaria, Checoeslovaquia y Polonia. Por su parte, los Nazis hicieron lo mismo en Austria, Holanda, Bélgica, Noruega, Polonia, Francia, Rumania, Bulgaria y Yugoeslavia, al igual que el Fascismo en Italia, el Franquismo en España y el dictador Salazar en Portugal.

Es poco lo que ha trascendido del Campo de Concentración de Esterwegen desde que fue creado en 1933 y comandado por Otto Reich. En él estuvo prisionero el escritor y Premio Nóbel de la Paz Karl Von Ossietzky y se ha podido determinar que en sus instalaciones murieron asesinadas o debido a agotamiento por trabajos forzados unas 30.000 personas. Desde 1941, comenzaron a llegar masivamente presidiarios provenientes de Bélgica, Holanda, Checoeslovaquia y Francia. Hoy en día, el Campo se encuentra ocupado por el ejército alemán.

El 15 de noviembre de 1943, siete Masones miembros activos de la resistencia belga a la ocupación NAZI fundaron una Logia Masónica secreta denominada Liberté Chérie” en la barraca Nº 6 del Campo de Concentración Emslandlager VII de Esterwegen. El nombre lo tomaron de “La Marsellesa.

Los nombres de los siete fundadores eran: Paul Hanson, Luc Somerhausen, Jean De Schrijver, Jean Sugg, Henry Story, Amédée Miclotte y Franz Rochat. El Venerable Maestro fue Paul Hanson y los Hermanos se reunían en torno a una mesa que usualmente se utilizaba para la clasificación de envases de cartón.

Posteriormente, se Inició en la Logia Fernand Erauw, quien incluso llegó a ser Exaltado al Grado de Maestro allí mismo, y Franz Bridoux, iniciado después de la guerra, también fue prisionero en la misma barraca.

La Respetable Logia "Liberté Chérie” está registrada con el número 45 en el Gran Oriente de Bélgica, y sólo los Hermanos Somerhausen y Erauw sobrevivieron a la detención. La Logia cesó sus trabajos en 1944.

La historia de la Logia se hizo pública en agosto de 1945, cuando Luc Somerhausen envió un informe detallado al Gran Maestro del Gran Oriente de Bélgica en el que narró la historia de la Logia Liberté Chérie. Somerhausen murió en 1982 a la edad de 79 años y Fernand Erauw, a los de 83 años en 1997

Somerhausen describe la Iniciación de Erauw y otras ceremonias como sencillas. De acuerdo a su relato las Tenidas tuvieron lugar alrededor de una tabla mediante un ritual extremadamente simplificado en donde todos los componentes fueron explicados al iniciado de tal manera que posteriormente pudiera participar en una Logia. Curiosamente, los trabajos estaban protegidos de las miradas de los demás presos y de los guardias por un grupo de sacerdotes católicos que fueron deportados a la misma barraca.

En la barraca Nº 6 de Esterwegen permanecían recluidos las 24 horas del día un promedio de un centenar de prisioneros con derecho a salir solo media hora diaria bajo supervisión. Durante todo el día, la mitad de ellos trabajaba ordenando aparatos de radio y la otra mitad se veían obligados a trabajar en condiciones infrahumanas en las canteras cercanas. La comida era tan mala que los prisioneros perdían un promedio de 4 kilos al mes.

Después de la primera Tenida de Admisión del nuevo Hermano, se sucedieron otras temáticas. Una de ellas estuvo dirigida al símbolo del Gran Arquitecto del Universo, otra al futuro de Bélgica y una mas al papel de la mujer en la Masonería.

El Venerable Maestro de la Logia, Paul Hanson, fue transferido y muerto en las ruinas de la prisión de Essen, que fue destruida por un bombardeo aliado el 26 de marzo de 1944.

Jean Sugg y Franz Rochat, eran miembro de la Logia "Amis philanthropes" (Amigos Filántropos)

El Dr. Franz Rochat, un profesor universitario, farmacéutico y Director de una importante laboratorio farmacéutico nació el 10 de marzo de 1908 en Saint Gilles. Trabajó en secreto para un diario de la resistencia “La Voix des Belges” (La Voz de los Belgas) . Fue arrestado el 28 de febrero 1942, y transferido a Untermansfeld en abril de 1944 en donde murió el 6 de abril de 1945.

Jean Sugg era un suizo alemán que nació el 8 de septiembre de 1897 en Gante. Trabajó con Franz Rochat en los medios de comunicación de la resistencia, traduciendo los textos alemanes y suizos. Participó en diferentes jornales clandestinos, incluyendo “La Libre Belgique”, “La Legión Noire”, "Le Petit Belge" y “L´Anti Boche”. Murió en un Campo de Concentración el 8 de febrero 1945.

Amédée Miclotte era un profesor nacido el 20 de diciembre de 1902 en Lahamaide y miembro de la Logia “Union et Progrés” (Unión y Progreso). Fue visto por última vez en prisión el 8 de febrero de 1945.

Jean De Schrijver era Coronel del ejército belga. Nació el 23 de agosto 1893 en Alost. Fue miembro de la Logia "La Liberté" (La Libertad) en Gand. El 2 de septiembre de 1943, fue arrestado por espionaje y posesión de armas. Murió en febrero de 1945.

Henry Story nació el 27 de noviembre de 1897 en Gand. Fue miembro de la logia "Le Septentrión” (El Septentrión) en Gand. Murió el 5 de diciembre de 1944.

Luc Somerhausen era un periodista nacido el 26 de agosto de 1903 en Hoeilaart. Fue arrestado el 28 de mayo de 1943 en Bruselas, pertenecía a la Logia “Action et Solidarité Nº 3 (Acción y Solidaridad Nº 3) y ocupó el cargo de Gran Secretario Adjunto del Gran Oriente de Bélgica.

Fernand Erauw, Secretario del Tribunal de Cuentas de Bélgica y Oficial de la Reserva en la Infantería, nació el 29 de enero de 1914 en Wemmel. Fue arrestado el 4 de agosto de 1942 por pertenecer al Ejército secreto. Se escapó y fue recapturado en 1943.

Los sobrevivientes Erauw y Somerhausen se reencontraron en 1944 en el Campo de Concentración de Oranienburg – Sachsenhausen y fueron inseparables para siempre.

En la primavera de 1945, participaron en la “Marcha de la Muerte”, cuando Erauw que medía 1.84 Mts., y pesaba solo 32 Kg., fue internado en el Hospital de Saint Pierre de Bruselas el 21 de mayo de 1945.

El 13 de noviembre del año 2004 fue inaugurado un monumento diseñado por el arquitecto Jean De Salle y financiado por Masones belgas y alemanes que forma parte del complejo del Memorial de Esterwegen. En tal ocasión, Wim Rutten, Gran Maestro de la Federación Belga de la Orden Masónica Mixta Internacional “El Derecho Humano” , se expresó así en un aparte de su discurso:

“Nosotros estamos reunidos hoy aquí, en el cementerio de Esterwegen, más que para expresar un duelo, para pronunciar públicamente un pensamiento libre: ¡En memoria de nuestros Hermanos, los Derechos Humanos no serán jamás olvidados!”

Que así sea!



miércoles, 31 de marzo de 2010

DE LAS PERSONAS DE LA MASONERÍA Y DE LA MASONERÍA EN LAS PERSONAS


Por: Iván Herrera Michel

Acabo de terminar la lectura de las 20 entrevistas de Masones y Masonas contenidas en el libro “La Masonería en Persona (s)”, de Javier Otaola y Valentín Díaz, salido de los talleres de masónica.es (www.masonica.es) hace cerca de un mes y quiero hacer algunos comentarios.

Abordé la obra con el impulso frívolo que provoca un texto liviano que se puede leer en un vuelo de avión de una hora y media cuando uno no está obligado a repasar estados financieros, informes de revisoría fiscal o jurisprudencia del Consejo de Estado. Pensé encontrarme con una especie de revista HOLA sobre la “Grandeza Masónica de España”. Algo que pudiera comentarse ligeramente en cocteles, cenas y en las filas del teatro con los Masones que uno se encuentra en todas partes.

Craso error: a las pocas páginas ya la lectura no era tan placida, me estaba confrontando y me pedía mente abierta. La verdad es que la publicidad del libro no prepara al lector para el encuentro con su contenido.

Hace un par de años el ex Presidente de CLIPSAS y ex Gran Maestro de la Gran Logia Simbólica de España Javier Otaola me había comentado el proyecto, pero nunca pensé que fuera a salir algo tan Iniciático. O si se me permite decirlo, el libro me pareció una Tenida de 365 páginas de largo, de esas que uno tiene que digerir con calma y tiempo.

De los 20 autobiografiados conozco a varios personalmente. Con Javier Otaola hasta se publicó un libro a dos manos, comparte conmigo con regularidad sesudos escritos y fraternales disensos. Con la ex Vice Presidente de CLIPSAS y ex Gran Maestra Ascensión Tejerina me honra una amistad de 10 años, la admiro cuando confiesa su edad (yo no la voy a repetir) y cumple el mismo día que mi esposa que también admira su trabajo en favor de la mujer. A Amando Hurtado no lo conozco personalmente pero me he desvelado muchas noches en dialogo con sus libros. A otros los conozco por sus escritos gracias al internet o por referencias personales de Hermanos/amigos en común. Etc.

Y hasta hay un par de “Regulares”, que dejan de salida sentada su condición de evangélico y ex Opus Dei en medio de un grupo de “adogmáticos” que reúne a Masones y Masonas que también son creyentes, con otros que no lo son y con unos más sobre los que las cosas no están claras. Alguien se anuncia cristiano, otro confiesa una óptica cósmica y uno más declara su absoluta lejanía con todo predicamento metafísico. De igual manera, hay quien se presenta como homosexual, como comunista, como periodista o como burgués.

Manes de la pluralidad y la tolerancia Masónica.

De los Masones españoles que conozco y he tenido contacto me hubiera gustado encontrar en el libro a: Joseph (Pep) Cruell, de Barcelona, (un personaje irrepetible), a Nieves Bayo Gallego, la actual Gran Maestra Adjunta de la GLSE, siempre seria, grave y fumando, a José Luis Cobos con quien tengo desde hace tiempo una charla filosófica siempre interrumpida por un océano al que le hacemos trampa cada dos años, a Ignacio Méndez – Trelles, el Director de la editorial “masónica.es” que está llevando a cabo un trabajo de difusión único realmente “al servicio de la Francmasonería universal, y al controvertido Víctor Guerra también, por supuesto, con una fecundidad editorial y crítica aguda que está macando diferencia de forma y fondo.

Y… ¿porque no?... a “la rubita de Madrid” que mencionó con galanura Javier Otaola en una conversación con Ascensión Tejerina, cuando les pregunté sobre una Masona española que escribía poesía de la que yo había oído hablar.

¿Por qué entraron ellos a la Masonería? ¿Por qué se quedaron? ¿Qué hacen allí todavía “a pesar de todo”?

No hay que llamarse a engaños. La cosa es en serio. No son unas simples autobiografías lo que uno encuentra. Son análisis muy sentados – no siempre prudentes - que no se van por las ramas sobre la Orden, los Masones, sus símbolos y su realidad. La mayoría no tiene pelos en la lengua cuando opinan sobre las diferencias entre la Masonería existente y la teórica, aunque hay algunos que se muestran un poco “diplomáticos”. Con varios se establece automáticamente una distancia. Con otros está uno más de acuerdo.

Hay personajes de personajes. Ignacio Merino me dejó impresionado, no tanto por su redacción provocadora, sino por las razones en que sustenta su deseo final de que quiere vivir sus “próximos años en la Masonería desde el banco de Aprendiz. Con humildad y silencio”, que es algo en lo que yo mismo he pensado en una Logia en donde nadie haya oído hablar antes de mi.

También aparece lucido Joan – Frances Pont, el actual Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo Masónico de España, cuando sostiene que su “itinerario Masónico no puede describirse con la exhibición de diplomas y medallas, sino como un esfuerzo de autoconstrucción personal mediante lo que los Masones denominamos pulir la Piedra Bruta.”

Un punto para el Soberano.

Pensar a Ignacio Merino, con Yves Bannel, Amaury Suárez y Ana Morató, por citar unos pocos ejemplos de los Masones que aparecen en el texto, juntos en una misma institución y salón solo es posible bajo el alero de la Masonería en su pretensión tricentenaria de unir lo que está disperso. Porque estas personas, a juzgar por lo que cuentan de sus vidas y pensamientos, no se hubieran encontrado ni en la estación del metro.

El punto es para Anderson.

En lo personal, no me parece que “La Masonería en Persona (s)”, sea un libro para no Masones. Posee referentes Iniciáticos de alto voltaje que solo se comprenden con años de práctica, observación y reflexión Masónica sobre nuestras experiencias y desideratum.

De todos modos, cualquiera puede leerlo si lo desea y conocerá muchas más cosas de la Orden Masónica y de sus miembros de las que pudiera imaginar, ya que también contiene periplos intelectuales, culturales, ideológicos, espirituales, etc., muy interesantes sobre personas que decidieron un día ingresar a la Masonería, explican porque, valoran su propia experiencia y hacen reflexiones de vida que a todos nos tropiezan.