miércoles, 21 de octubre de 2026

ORACIÓN FUNDACIONAL DE LA RESPETABLE LOGIA IRRUA No. 20

 Oriente de Manizales – Colombia
Octubre 11 de 2026 (E:. V:.)
 
Iván Herrera Michel, 95º
Rito Antiguo y Primitivo de Memphis-Mizraim

        
Parque de los Fundadores de Manizales
Ilustre Gran Maestre del Soberano Santuario del Ecuador del Rito Antiguo y Primitivo de Memphis-Mizraim, IL. H. Laura Acuña de Nájera, y Presidenta de la Federación Americana de Supremos Consejos del Rito Escocés Antiguo y Aceptado (FASCREAA).
               
Distinguidas autoridades de la Orden de los Ritos Unidos de Memphis & Mizraim, presentes.
            
Muy Respetable Gran Maestro de la Muy Respetable Gran Logia Central de Colombia, y Secretario General de la Conferencia Masónica Americana (COMAM), IL:. H:. Henry Polanía Triviño.
           
Muy Respetable Gran Maestra del Gran Oriente Ecuatoriano Nueva Era, IL:. H:. Marina Muñoz.
               
IL:. H:. Margarita Rojas Blanco, Representante de CLIPSAS ante las Organizaciones Masónicas Americanas, y Vocal Tesorera - Responsable de las finanzas de la Confederación Interamericana de Masonería Simbólica (CIMAS).
           
Venerable Maestro de la Respetable Logia IRRUA No. 20, IL:. H:. Manuel Ignacio Moreno Ospina.
            
Queridas Hermanas y Queridos Hermanos, en sus Grados, Oficios y Dignidades.
          
A lo largo de mi vida Masónica he participado en centenares de Tenidas y he asistido a cientos de iniciaciones de hombres y mujeres. He visto instalar Grandes Maestros y Grandes Maestras, Venerables Maestros y Venerables Maestras, consagrar Templos, celebrar aniversarios, entregar Cartas Patentes, constituir Supremos Consejos, fundar Grandes Logias y trabajar bajo muy diversos Ritos. Y, sin embargo, pocas veces he sentido con tanta intensidad el peso Iniciático de un momento como el que hoy compartimos.
                   
He aprendido durante más de cuarenta años de vida Masónica que las Logias no nacen el día en que reciben una Carta Patente, ni el día en que, como hoy, instalan su primera Enéada, ni siquiera cuando golpea por primera vez el Mallete su Venerable Maestro. Empiezan a nacer mucho antes, cuando algunas personas deciden trabajar para que un sueño pueda convertirse en realidad, incluso cuando parece lejano.
             
Quienes trabajan en el Rito de Memphis-Mizraim suelen recordar el antiguo mito egipcio. Que cuenta que cuando Seth desmembró a Osiris parecía haber triunfado el caos, pero Isis no aceptó aquella derrota. Reunió pacientemente cada fragmento disperso y gracias a esa perseverancia hizo posible el nacimiento de Horus, símbolo del renacer y de la continuidad. Dicho en palabras Masónicas, restauró el orden desde el caos porque supo reunir lo que estaba disperso.
         
Me emociona especialmente que este nuevo Taller nazca en Manizales, la Ciudad de las Puertas Abiertas. Manizales tiene una manera muy suya de recibirlo a uno, porque al abrir las puertas deja que el Volcán, con sus paisajes y sus nieblas, haga el resto. Aquí uno sube calles, baja calles, mientras respira la ciudad, y las nieblas, que están siempre presentes, nos van revelando el paisaje poco a poco. Para un costeño como yo, esta tierra tiene además una vieja resonancia intelectual. De joven leía con avidez a grandes oradores de la región como Gilberto Alzate Avendaño, el Ñito Restrepo y Otto Morales Benítez. Y, una vez que conocí el Eje Cafetero, me di cuenta de que aquí una taza de café sabe distinta.
                
Me asombra que para que nosotros estemos hoy aquí, hubo Hermanas y Hermanos tendiendo puentes desde Medellín, Quito, Sofía, Curitiba, Bogotá y Manizales, y porque conozco parte de esa historia silenciosa sé que IRRUA tiene tres nombres que, aparte de los de Roberto Luongo y Laura Acuña, merecen especial relieve. Ellos son Alejandra Echeverri Villegas, Margarita Rojas Blanco y Henry Polanía Triviño.
                
Conocí a nuestra Querida Hermana Alejandra Echeverri Villegas antes de conocer este proyecto. La conocí trabajando y compartiendo proyectos, que ya son varios, y con los años, y por su ejemplo, fui entendiendo que hay una diferencia enorme entre ocupar un cargo y asumir una responsabilidad.
                  
Durante la pandemia del COVID-19 fui testigo de una de las expresiones más auténticas de la Hospitalía Masónica que he conocido. La Q:. H:. Alejandra, sin ser médica, contribuyó decisivamente a crear y mantener una red internacional de médicos y médicas, Masones y Masonas, que compartían conocimientos, buscaban soluciones, conseguían contactos hospitalarios y acompañaban en la tragedia a Hermanos, Hermanas y allegados en distintos lugares de América y Europa. No había cámaras ni reconocimientos. Con el tiempo comprendí que aquel episodio explicaba mejor que cualquier currículo quién era nuestra Q:. H:. Alejandra, y como hacía su más fecundo trabajo lejos de los reflectores.
                     
Por su lado, Margarita Rojas Blanco representa otra dimensión igualmente necesaria. Si Alejandra encarna el trabajo silencioso, Margarita ha demostrado una especial capacidad para construir confianza y tender puentes. La diplomacia Masónica no consiste solamente en protocolos. Consiste, sobre todo, en conseguir que personas e instituciones distintas y lejanas descubran que pueden confiar unas en otras. Vi de cerca cómo nuestra Q:. H:. Margarita ayudó a convertir una aspiración distante en una realidad que hoy se materializa, y cómo puso su credibilidad, su preparación intelectual y un prestigio Masónico ganado a pulso al servicio desinteresado de la Gran Logia Central de Colombia y de la Masonería manizalita.
                
Y aquí tengo que hacer una pequeña confesión. Por momentos siento que estamos en una especie de Curitiba 2.0. Hace menos de un mes estuvimos en el Or:. de Curitiba y allí fueron elegidas las dos Hermanas que hoy tengo ante mí como autoridades continentales. Laura Acuña de Nájera asumió la Presidencia de FASCREAA y Margarita Rojas Blanco fue elegida Vocal Tesorera de CIMAS, con la responsabilidad de las finanzas. Tengo ante mí, pues, a dos autoridades continentales, además del Secretario General de COMAM, que hacen que esta fundación de IRRUA se haya convertido, sin proponérnoslo, en un encuentro de dimensión internacional, que soy el primero en admirar.
               
También en Curitiba ocurrió algo que tiene una relación directa con lo que hacemos hoy. Allí el IL:. H:. Roberto Luongo y la IL:. H:. Laura Acuña de Nájera entregaron a la Gran Logia Central de Colombia la Carta Patente que autoriza y legitima la práctica regular del Rito Antiguo y Primitivo de Memphis-Mizraim en su seno. Por eso, lo que hoy hacemos aquí nace amparado por una cadena de transmisión y una autorización formalmente recibida. No estamos improvisando un Rito ni tomando prestada una tradición. Estamos fundando en Manizales un Taller que nace bajo esa cadena de transmisión y esa autorización formal.
                   
En esta historia debo también resaltar, de manera especial, la labor y el trabajo del Muy Respetable Gran Maestro, IL:. H:. Henry Polanía Triviño, quien respaldó este proyecto desde la Gran Maestría y estuvo dispuesto siempre a abrirle una nueva puerta de inspiración egipcia a la Masonería colombiana. Su apoyo dio al proyecto el necesario marco Obediencial, la solidez institucional y el reconocimiento indispensable para que todo lo demás pudiera consolidarse.
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Queridas Hermanas y Hermanos, déjenme, por favor, decirles que para mí el Eje Cafetero posee una importancia capital.
                    
Hoy recuerdo de manera particular a Fabio Echeverri Mejía, hoy en el Or:. Eter:., aquel antiguo Maestro y guía de mi juventud Masónica. Hoy sus hijos Marcelo y Alejandra y su nieta Juliana, desde contextos distintos, continúan su camino y trabajan para que otros encuentren un camino ya abierto. Con él, hace tres décadas trabajé en los Or:. de Pereira, Cartagena, Cali y Bogotá. Él, un viejo Masón ejemplo de decoro y dignidad en épocas difíciles para la Masonería colombiana, y yo un joven Masón costeño, privilegiado por ser testigo de su ejemplo y luces
              
También me viene a la mente que en el Or:. de Pereira, en esos mismos años, que compartí trabajos con mi Q:. H:. Fernando Duque, hoy en el Or:. Eter:., mientras nuestra Q:. H:. Diana María Palacio, su esposa, la primera mujer Masona que vi en mi vida, y aguerrida compañera de lucha por una Masonería incluyente, también aquí presente, nos esperaba en la Sala de Pasos Perdidos porque la discriminación nacional contra las mujeres en esos días no la dejaba participar en los trabajos logiales.
                     
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Ahora que IRRUA abre sus trabajos, las columnas que de verdad habrán de sostenerla no serán solamente las que vemos en este Templo Pro Tempore. Serán la honestidad intelectual con la que estudien, la tolerancia con la que escuchen, la serenidad con la que administren sus diferencias, la rectitud con la que ejerzan la autoridad, la humildad con la que acepten sus errores, la generosidad con la que formen nuevos Masones y Masonas y la coherencia con la que vivan fuera del Templo Masónico aquello que allí proclaman. Esas serán las verdaderas columnas de esta Logia.
                 
A su Venerable Maestro, nuestro Q:. H:. Manuel Ignacio Moreno Ospina, y a la primera Enéada que él preside, les corresponde ahora la responsabilidad de hacer que esta Logia, no solo perdure, sino que además merezca perdurar.
                 
A partir de hoy la historia de IRRUA deja de pertenecer a quienes hicieron posible su nacimiento y comienza a pertenecer a quienes trabajarán a partir de ahora en sus columnas. Lo que nosotros podamos decir en el día de hoy será apenas un prólogo, en el mejor de los casos, porque las páginas verdaderamente importantes comenzarán a escribirse mañana.
               
Cuando uno mira hacia atrás comprende que la historia de hoy comenzó en muchos lugares y en distintos momentos. Comenzó también cuando Fabio Echeverri Mejía sembró en su hogar una manera de entender la Masonería. Continuó cuando su hija y su nieta se negaron a dejar morir un sueño y encontraron a otros Masones y Masonas dispuestos a creer en él. Margarita Rojas ayudó a abrir puertas y construir relaciones. Henry Polanía les dio respaldo desde la Gran Maestría. Laura Acuña y Roberto Luongo aportaron la legitimidad ritual e institucional que llegó hasta nosotros en Curitiba. Y hoy Manizales se unen todos esos derroteros en un mismo Templo.
         
Por eso el viejo relato de Osiris resulta tan cercano a este momento. Nos recuerda que aquello que parece disperso puede volver a reunirse y que del caos puede surgir nuevamente un orden cuando hay inteligencia, perseverancia, fraternidad y compromiso. De ahí que un mito tan antiguo sigua teniendo algo que decirle a la Masonería del siglo XXI y, por supuesto, a quienes hoy estamos aquí.
              
Antes de terminar quiero agradecer de manera muy especial a la IL:. H:. Laura Acuña de Nájera. Gracias por este nuevo compromiso, por las luces que hoy regala a la Masonería colombiana y porque este gesto ratifica una amistad Masónica Colombo – Ecuatoriana que ya tiene décadas. Y a través suyo, extiendo también nuestro reconocimiento al IL:. H:. Roberto Luongo, Gran Hierofante del Santuario de Memphis-Mizraim de la Gran Logia Madre CAMEA, con sede en el Oriente de Milán, Italia, por la confianza depositada en la Gran Logia Central de Colombia y por haber hecho posible, junto con nuestra IL.: H:. Laura, que esta cadena llegara legítimamente hasta nosotros.
             
Y no puedo dejar de agradecer a la ilustre y elegante comitiva que nos acompaña desde la República del Ecuador. Sabemos que este viaje ha sido realizado con recursos propios y solo movido por el compromiso con Memphis-Mizraim y por el deseo de acompañar el nacimiento de IRRUA.
           
Ese gesto de desprendimiento y afecto honra esta ceremonia y quedará en la memoria de esta Logia y en nuestros corazones.
            
Muchas gracias.
            

Es mi palabra.